Los hombres infinitos

                sólo tenían un punto de concentración.

                                – eterno –

                                                (eso sí)

Un punto reflexivo al que venían

cuando sentían jaquecas.

un refugio:

                tan limpio como oscuro

                donde dormir despacio.

pero un día

                tuvieron que venderlo

                – inter cambiarlo –

moneda de pago de adicciones inventadas.

y ahora,

ya no tienen NADA.

Sólo pueden estar

tendidos boca arriba

los brazos extendidos

los pies dispersos

los pensamientos elásticos. Imprevisibles.

La piel destensada. La mirada borrosa.

INFINITOS.

(pero un poco tristes)