Bordes redondeados

suaves

amables y acariciables

como los de un vaso gigante de cerveza fría en verano.

Bordes de esos, labios gigantes

que te acercas nadando

y sin querer te resbalas suavemente

amable mente

en una caricia

hacia fuera de la piscina.

Tragado en caída libre hacia el abismo de las cosas secas.