You are currently browsing the tag archive for the ‘micorrelatos’ tag.

Tenía las piernas como dos palillos chinos: largas, pálidas y rectas. Sin ninguna curva porque eran tan delgadas, que las curvas eran imposibles si no eran cóncavas.

Andaba deprisa y a trompicones, con el sentido del ritmo imposible que había heredado inconscientemente de Ian Curtis. Parecía que se iba a caer en cualquier momento. Pero en realidad era tan fuerte como una jirafa y testaruda como un toro de piedra. Y nunca miraba a los lados. Parecía saber siempre donde dirigía, y además, tener muchíiisima prisa.

Pero lo cierto es que no lo sabía; sólo sabía de modo aproximado lo que estaba buscando, y menos dónde encontrarlo.

Y así recorría la ciudad, cada mañana y cada noche, como si ésa fuese la última noche y la última mañana de After Hours, como si fuese a encontrarse con su propio espejo en alguna esquina, como si hubiera un desayuno para ella en algún café.

Como si las agotadas piernas de palillo chino fuesen por fin a encontrar descanso.

Ella no podía hacer dieta porque amaba demasiado a su perro.

Le daba los restos de la chuleta barbacoada cada noche y esta era su pequeña ceremonia privada de cariño cotidiano.

Por las mañanas era otra cosa.
Por las mañanas ya era tiempo de pensar en pajarillos, rincones abiertos, playas de Sorolla y cereales fibrosos con muy bajo índice glucémico.

Y aún más bajo índice de amor.

Negro. Todo esta negro.

Empieza a sonar de fondo una canción de Stereolab, por ejemplo”Metronomic Underground” muy bajito. Y Todo sigue negro y a tí parece no importarte. Seguro que piensas que es normal porque es de noche y no ha amanecido todavía. Y sí, pero no. Hay algo más que lo hace todo más negro, una oscuridad que no se lava con cuatro fotones de claridad medio rara. Ya empieza a amanecer y tú sigues caminando. No ves casi nada pero aún así sabes como orientarte por el centro de las calles apagadas. Ahora que ya empieza a verse el cielo sonríes. “Metronomic…” suena más alta poco a poco y te está dando algo de fuerzas. Supongo que crees que te sonríes del mundo y que has superado otra noche más. Pero eso nunca se sabe. Nunca has sabido distinguir la noche del negro, así que ahora más que nunca deberías saber que esta claridad, estos primeros rayos de sol que rebosan al final de la calle por encima de la colina, no significan nada. Son un pequeño espejismo pasajero y la energía de tu cuerpo, tu optimismo, bajará en cuanto empiece a levantarse el sol tan traicionero. “Metronomic Underground” está en su punto máximo, pero acabará, como todas las canciones, y tú deberías aprovechar para dormir de una vez por todas este amanecer eterno, que llevas seis días sin descansar, y hoy, aunque no lo parezca, el día es más negro que otros días.

El laberinto Interior

Un Blog de Poesía Breve. O algo.

Posts Más Vistos

Mi twitter dice cosas que no entiendo

Archivos

agosto 2017
L M X J V S D
« Oct    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031